[vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]Hoy en nuestra entrada hablaremos de dos tipos de mentalidades, la fija y la de crecimiento. Si quieres saber más sobre esta teoría de las mentalidades lee el blog que te tenemos preparado hoy. Puede ser de mucha ayuda para tu autoconocimiento y alcanzar los objetivos que te propones.[/vc_column_text][vc_column_text]Según la psicóloga Carol Dweck existen dos tipos de mentalidades que definen nuestro pensamiento: la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento, siendo esta última la que más beneficios aporta.

Cuando crees que tu éxito se basa en la capacidad innata; estás teniendo una teoría “fija” de la inteligencia. Sin embargo, si crees que tu éxito depende del trabajo duro y la formación, hablamos de una mentalidad de “crecimiento”.[/vc_column_text][vc_custom_heading text=”¿Qué beneficios tiene una mentalidad de crecimiento?” font_container=”tag:h2|text_align:left|color:%23000000″][vc_column_text]La psicóloga aclara que es más fácil diferenciar la mentalidad fija de la de crecimiento cuando nos afrontamos al fracaso.[/vc_column_text][heading_box_sc color=”#a0a0a0″ border_color=”#595959″ border_bottom_color=”#ffffff”]Identificar una mentalidad fija o de crecimiento es más fácil cuando nos afrontamos al fracaso[/heading_box_sc][vc_column_text]Cosas como suspender un examen se toman como una sentencia negativa hacia tus capacidades si tienes una mentalidad fija, mientras que los individuos con mentalidad de crecimiento no temen a este fracaso, lo ven como una oportunidad de aprendizaje y avance.

Según Dweck la mentalidad de crecimiento permitirá vivir una vida menos estresante y con mayores oportunidades de éxito ya que trabajan insistentemente en su objetivo aun encontrándose con dificultades, lo que aumenta significativamente sus posibilidades de éxito.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_custom_heading text=”¿Cómo tener una mentalidad de crecimiento?” font_container=”tag:h2|text_align:left|color:%23000000″][vc_column_text]Las consecuencias de creer que la inteligencia y la personalidad se pueden desarrollar en lugar de pensar que son algo inmutable y arraigado a nuestro ser, abre las puertas a múltiples posibilidades.

Además, hay que tener en cuenta que los factores que determinan mentes fijas o de crecimiento cambian en una misma persona, según a lo que esta se enfrente. Aun así, algunos tienden a un tipo de mentalidad más que a otro.[/vc_column_text][vc_single_image image=”14492″ img_size=”large” onclick=”custom_link” img_link_target=”_blank” link=”https://gruposhine.com/novedades/”][vc_column_text]La buena noticia es que se puede trabajar sobre una mentalidad que tiende a ser fija y convertirla en una donde predomine las ideas de crecimiento. La mejor manera de lograrlo es mediante la práctica deliberada. Tomar parte activa y dar pequeños pasos diariamente es lo que hará cambiar la percepción de ti mismo.

Un buen ejemplo lo encontramos con el deporte: desististe de practicar deporte y crees que no es lo tuyo. Prueba a hacer alguna actividad que te atraiga de verdad, quizás es correr o nadar, da igual, lo importante es que seas consciente de que el primer día, semana o incluso mes, no obtendrás resultados rápidos y significativos. Sin embargo, al cabo del tiempo te habrás dado cuenta de tu evolución y los objetivos que has conseguido alcanzar.

Otro factor importante es estar organizado. Empieza a practicar los pasos que te harán más productivo. Céntrate en el proceso, no el resultado final, que ya llegará, y la transformación se producirá.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]