Según datos oficiales del SEPE, el número total de parados registrados en las oficinas de empleo con 45 o más años alcanza un 55,9% del total. Este dato, lejos de ser una cuestión coyuntural de la situación económica derivada de la COVID-19 y la Guerra de Ucrania, es una tendencia continuada a lo largo del tiempo, que se ha ido ampliando con el paso de los años.

A pesar de que la discriminación por edad es innegable (el llamado edadismo), empiezan a haber cada vez más responsables de Recursos Humanos conscientes de la importancia para las empresas de atraer y retener el talento senior, así que, si tienes 45 o más años y estás en desempleo, presta atención a las recomendaciones que te presentamos a continuación, te ayudarán a mejorar tu empleabilidad:

1. La primera persona que tiene que librarse de la etiqueta de “persona mayor” o algunas similares eres tú mismo o misma. Es natural cumplir años, y tienes mucho que ofrecer. Si tú no lo crees, no podrás trasmitirlo a otras personas.

2. Es mejor que tu CV se centre, especialmente, en los últimos 15 o 20 años. En ocasiones, las personas tienden a poner toda su larga experiencia laboral, ya que sienten que si obvian parte de ella, la están desmereciendo, pero la realidad es que a las empresas les interesa especialmente nuestra trayectoria más reciente. Por eso, si por temas de espacio, debes recortar la información que aparece en tu CV, empieza eliminando la más lejana en el tiempo.

3. No mientas sobre tu edad; eso no significa que pongas tu edad en el CV, pero ten en cuenta que, en algún momento, el seleccionador o seleccionadora sabrá qué edad tienes.

4. Recuerda que, aunque tengas una larga experiencia laboral, un CV no debe tener más de una o dos páginas. Las personas que criban los CV los leen en menos de 30 segundos, así que tiene que ser muy claro desde un primer vistazo, y llamar la atención.

5. Consigue cartas de recomendación de tus anteriores empleos, o consigue recomendaciones en LinkedIn o Infojobs. Recuerda que es necesario asegurarse de que dichas recomendaciones son adecuadas (recomendaciones genuinas, y no un mero copia y pega predeterminado, que más que ayudar, entorpecen).

6. La formación es un elemento clave: si consigues demostrar que, aunque has estado en paro, has seguido formándose, ayudarás a despejar las dudas que puedan surgir sobre ti. Por supuesto, no toda la formación se valora igual; serán especialmente valoradas las formaciones vinculadas al puesto de trabajo a desempeñar o que supongan una actualización de tus competencias profesionales. Un CV con muchas formaciones desconectadas entre sí y con el puesto al que se opta genera incertidumbre, y la incertidumbre es de las peores impresiones que puede transmitir un CV.

7. Es importante la apariencia del CV; para demostrar que estás actualizado/a, es fundamental que el formato de tu CV sea moderno y cuidado. Si usas un formato muy clásico, el mensaje de fondo de que has seguido actualizándote puede quedar enturbiado.

8. Es fundamental reflejar el manejo de herramientas digitales en tu CV. Para ello, ten en cuenta lo siguiente:

  • Actualmente, hay diversas formaciones gratuitas en competencias digitales, organizadas por el SEPE o los servicios autonómicos de empleo. Para inscribirte, contacta con tu orientador/a laboral.
  • Importa la formación que hagas en competencias digitales, pero también es importante es que nuestro CV parezca digital; en ese sentido, hay algunos detalles que puedes incluir en tu CV:
    • Enlace a tu perfil de LinkedIn, o Twitter/Facebook, si haces un buen uso profesional de las mismas,
    • Poner un discreto código QR que lleve al perfil de LinkedIn (o a otra URL que interese como presentación profesional)
    • Utilizar la tarjeta de presentación virtual about.me y poner el enlace en el CV.
    • Usar un diseño moderno. Dará una impresión actual y, además, “demostrará” que dominas programas como Microsoft Word o Canva, por ejemplo.
    • Utilizar una firma de correo profesional en los correos electrónicos en los que se envíe el CV.

9. Durante la entrevista, es importante dejar claro al entrevistador/a que no te importa “volver a empezar” y aprender nuevos conocimientos y habilidades.

10. En la entrevista, deja muy claro que tu situación familiar y responsabilidades no suponen un menoscabo de tu labor profesional. En ocasiones, es recomendable que menciones tus redes de apoyo familiar para dar a entender que es algo que está previamente pactado y controlado.

0
    0
    Carrito
    Tu carrito está vacío.Volver a la Tienda