Cuando estamos en un proceso de orientación laboral, una de las primeras etapas es el autoconocimiento y el establecimiento de objetivos, siendo aquí importante la relación que se establece con la persona, eso que se llama en Psicología una relación de confianza o rapport. Uno de los puntos importantes para dicha relación de confianza, y que a veces no es tenido en cuenta, además de la comunicación verbal, la comunicación no verbal y la disposición del espacio; por ejemplo, cómo está colocada la mesa y en qué lugar nos sentamos.

Una posición cercana, pero que no resulte intimidante, es importante, especialmente en el caso de oficinas poco amigables para la persona usuaria, como suele suceder con las administraciones públicas. En estos casos, es fundamental que la persona no se sienta como en un interrogatorio, por lo que la posición enfrentada puede no ser la mejor opción, frente a otras como, por ejemplo, la posición en cruz.

Entrando en algunas de las herramientas en la que el coaching puede facilitarnos la labor de orientación tenemos la Línea del tiempo, que permite transformar una meta en un objetivo, y un objetivo en un plan de acción, dividiendo el objetivo final en pasos concretos. Pasamos a continuación a explicarla:

En primer lugar, es necesario definir un objetivo como, por ejemplo Quiero conseguir un trabajo de auxiliar administrativo el próximo año 2023 en mi provincia. Para que podamos trabajar con un objetivo, es necesario que se cumplan una serie de condiciones, aspecto que trataremos con detenimiento en otro post. Por el momento, baste con decir que los objetivos deben estar formulados en positivo y deben ser lo más específicos posible. Como vemos, el objetivo del ejemplo anterior cumple ambas condiciones.

En segundo lugar, colocamos el objetivo en un tiempo determinado, empezando por el final; es decir, colocamos el objetivo ya finalizado; partimos desde el futuro y venimos hacia el presente. Volvamos al ejemplo anterior; nombramos el año 2023, pero ¿cuándo, concretamente, en 2023, podríamos conseguir el objetivo? Bien, pongamos que concretamos más el objetivo y decimos Quiero conseguir un trabajo de auxiliar administrativo en septiembre de 2023 en mi provincia. Como vemos, ahora tenemos la fecha de nuestro objetivo mucho más definida, lista para construir un plan de acción.

En este punto, es ideal que la persona se tome un tiempo para realizarse algunas preguntas que le ayuden a visualizar lo que obtendrá cuando consiga el objetivo que pretende, de tal forma que se genere motivación para conseguirlo. No es lo mismo pensar en conseguir algo que evocarlo, de tal forma que se generen emociones que sirven para motivarnos. Para ello, sirven preguntas donde la persona se visualice disfrutando de los beneficios de conseguir el objetivo (¿dónde estás?, ¿en qué parte de la ciudad estás trabajando?, ¿cómo es tu despacho?).

Bien, ya tenemos el objetivo definido y puesto en un lugar concreto del calendario. Ahora, con esto en mente, nos preguntamos: ¿Qué paso inmediatamente anterior necesito para alcanzarlo?, ¿en qué fecha necesito haberlo completado? Siguiendo el ejemplo anterior, podríamos decir que, para alcanzar el objetivo final tenemos que enviar el CV a cuantas ofertas de empleo de auxiliar administrativo se publiquen (y a autocandidaturas) a partir de marzo de 2023. Bien, con esto ya tendríamos un paso previo, un objetivo intermedio hacia nuestro objetivo final. Ahora, seguimos el proceso hacia atrás en el tiempo, planteando los objetivos previos, paso a paso, hasta el mismo día de hoy. Una vez hemos ordenado y puesto fecha a los objetivos intermedios, podemos plasmarlo en un gráfico como el que sigue, representando los principales hitos que nos hemos marcado.

De esta forma, la persona puede ver con mayor claridad qué necesita conseguir, paso a paso, para alcanzar su objetivo a largo plazo, ver que es posible y alcanzable con metas intermedias, y además aumentar su motivación interna al anclar y asociar los objetivos cumplidos y lo que siente sobre los mismos. Luego, este proceso puede ponerlo en algún lugar visible para recordar y hacer seguimiento de él.

Terminamos con una reflexión sobre los objetivos, las palabras de Matthew McConaughey en en su discurso de la edición número 86 de los Oscars, en 2014:

Y mi héroe, el que persigo

Cuando tenía 15 años, tuve una persona importante en mi vida que me dijo ‘¿Quién es tu héroe?’ Y le dije que no sabía, que tenía que pensarlo, que me diera un par de semanas. Volvió dos semanas después y me preguntó ‘¿Quién es tu héroe?’ Lo pensé y le dije que ya lo sabía, que era yo dentro de 10 años.

Cumplí 25, 10 años más tarde la misma persona me preguntó ‘¿entonces ya eres un héroe?’ Y le dije que no estaba ni cerca. No, no, no. Y me preguntó por qué. Le dije que porque mi héroe sería yo a los 35. Cada día, cada semana, cada mes y cada año de mi vida, mi héroe siempre soy yo en 10 años. Nunca podré superar a mi héroe. Nunca lo alcanzaré, sé que no. Y está bien porque me mantiene persiguiendo a alguien”, dijo emocionado.

Ayudemos alcanzar y alcancemos a nuestro héroe y heroína.

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